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¿QUE ES LA DIPLOPÍA?


Por el Dr. Cosme Bermúdez Lira.  (Enviado por Jerry López, Faer de Méjico.)


La diplopía es un trastorno de la visión que se presenta cuando los ojos no
se coordinan para enfocar los objetos y la percepción parece sobreponer dos
figuras. Este síntoma revela que ambos globos oculares no están mirando al
mismo objeto, por lo que se necesita que el médico evalúe la función de los
músculos extraoculares en las posiciones cardinales, lo cual constituye un
valioso método para identificar hasta la debilidad más ligera.
Para probar si existe la diplopía se sostiene una luz de fijación y se
voltea en cada una de las posiciones cardinales: si uno de los músculos
yunta está débil, los ojos no estarán apropiadamente alineados en alguna de
las direcciones y entonces el paciente tendrá la sensación de ver dos luces.
El brillo aparentemente más lejano, con la mirada recta, es el que se ve por
el globo ocular con debilidad muscular.
La dirección en que la imagen de diplopía se ve desde el músculo parético es
siempre hacia la posición que el ojo no logra obtener, es decir: la figura
diplóptica está donde el órgano ocular no está.
Si el ojo diverge, la imagen del objeto que está siendo observado por el
órgano fijador estimulará la retina temporal del globo desviado. Tal
incitación es interpretada por el cerebro como la representación de un
objeto situado nasalmente.
Debido a que ciertos músculos oculares se relajan cuando el ojo se desplaza
lejos de la posición cardinal correspondiente, la parálisis de su función
podrá causar el mínimo disturbio binocular en este alejamiento. Si el
músculo está sólo parcialmente inmovilizado, los ojos pueden estar paralelos
en todas las posturas excepto en la cardinal respectiva; el paciente en
estas condiciones con frecuencia voltea su cabeza para evitar la diplopía
ocasionada por el movimiento de su vista en la dirección del músculo
paralizado.
Sin embargo, existe una diplopía fisiológica que puede ser observada en
todas las personas sanas y que no debe ser confundida por el trastorno
ocasionado por parálisis muscular; esta situación es transitoria y
desaparece cuando la persona mira atentamente al objeto. Cabe mencionar que
cuando es fisiológica siempre es horizontal, esto es que las imágenes están
de lado a lado, por tanto una afectación vertical casi siempre revela
paresia.
La diplopía puede compensarse dentro de ciertos límites mediante los
reflejos motorosensoriales, pero al rebasar cierto grado la separación de
los ejes visuales, se sobrepasa el nivel de integración cortical y aparece
la visión doble; esta capacidad compensatoria es mayor en las desviaciones
horizontales y escasa en las verticales.
En el caso del estrabismo paralítico y con diplopía presente será necesario
hacer la llamada «sistematización de la diplopía», o sea, determinar qué
músculos están paralizados, lo cual tiene importancia etiológica y
pronóstica. Para hacerla se utiliza un filtro rojo que se antepone a uno de
los ojos, pidiendo al paciente que vea una luz situada a un metro de
distancia y que se desplaza en diferentes direcciones, anotando la posición
que guardan las dos imágenes en ellas.
De lo anterior podemos obtener el campo de acción del músculo que manifiesta
más la separación de las imágenes hasta detectar cuál es el paralizado, ya
que la imagen del ojo inmovilizado estará siempre hacia el lado que aumenta
la diplopía.
Entre los problemas que puede ocasionar la falta de atención en un paciente
con visión doble está la llamada ambliopía, que se manifiesta clínicamente
por una baja visual de grado variable en el ojo divergente y que suele
persistir incluso después de corregir la desviación ocular; este trastorno
es más acentuado entre más precozmente haya aparecido y mayor haya sido su
evolución.

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