*

Ataxias Idiopáticas Inmunomediadas:

Estudio clínico y respuesta a tratamiento inmunosupresor

 

L Bataller, JJ Vílchez, VE Villanueva, P López, T Sevilla

Hospital Universitari La Fe, València

 

De forma creciente se están observando pacientes con ataxia cerebelosa esporádica cuya patógena puede tener un sustrato autoinmune. Prueba de ello es: i) la presencia de anticuerpos antineuronales en el suero y líquido cefalorraquídeo de algunos casos; ii) presentación asociada a otras enfermedades autoinmunes (diabetes mellitus, tiroiditis, enfermedad celíaca). Aunque existen casos aislados publicados con respuesta a inmunoterapia, no se han estudiado aún series extensas.

Objetivo. Estudiar clínica e inmunológicamente una serie de pacientes afectos de ataxia cerebelosa esporádica tardía supuestamente autoinmunes y evaluar la respuesta a un tratamiento inmunosupresor.

Métodos. Se trata de un estudio terapéutico piloto. El tratamiento inmunosupresor se propuso a pacientes con  ataxia cerebelosa tardía esporádica idiopática que presentaron un deterioro clínico al menos en los últimos seis meses, causante de una discapacidad grave., que además presentase alguna de las siguientes características: (i) episodios de empeoramiento rápido de los síntomas o curso recurrente-remitente; (ii) marcadores biológicos de enfermedades autoinmune (anticuerpos antineuronales, órgano-específicos o anti-gliadina). La evaluación se realizó mediante: (i) vídeo filmación de la exploración clínica usando una versión modificada de la International Cerebellar Ataxia Rating Scale (ICARS) (0-100 puntos); (ii) una versión modificada de la escala de discapacidad de Rankin (0-5 puntos). Se definió mejoría clínica como una mejoría de 30 más puntos en la ICARS y de 1 o más puntos en la escala de Rankin, con una duración de más de tres meses. Los tratamientos de primera línea incluyeron inmunoglobulinas intravenosas o corticoides a altas dosis. En los pacientes que mejoraron se mantuvo la inmunosupresión  con ciclosporina, corticoides o azatioprina.

Resultados. Se trataron catorce pacientes. Siete presentaban un cuadro clínico de ataxia mioclónica progresiva y siete cursaron con un síndrome cerebeloso-plus (neuropatía craneal, deterioro cognitivo, manifestaciones extrapiramidales). Dos pacientes presentaba anticuerpos antigliadina y tres manifestaban anticuerpos órgano específicos. Se observó mejoría en 4/7 pacientes con ataxia mioclónica progresiva y en /7 pacientes con síndrome cerebeloso-plus. Los tres pacientes con anticuerpos órgano específicos respondieron al tratamiento; no hubo respuesta en los casos con anticuerpos anti-gliadina.

Conclusiones. Un pequeño porcentaje de pacientes con ataxia idiopática tardía parecen beneficiarse de un tratamiento inmunosupresor. El tratamiento debe plantearse especialmente en los  pacientes con ataxia mioclónica progresiva o que presenten anticuerpos órgano específicos. Esta observación apoya la hipótesis de un origen autoinmune de algunas formas de ataxia cerebelosa.

 

 

 

Volver