Una mujer valiente, una mujer sonriente

 

Por María Pino, FAer de Tenerife

 

 
 

A veces no sé cómo empezar a escribir sobre un tema y no se me ocurre ninguna mejor manera que hablando desde el corazón, por muy cursi que esto pueda sonar.

Los últimos meses no me siento muy comunicativa, porque realmente no encuentro esa devoción que hay que tener para hacer las cosas que nos gustan; será una etapa más del presente ciclo, o, simplemente, el jodido invierno.

Qué más da. El caso es que no quería dejar pasar la oportunidad de contarles el ejemplo de lucha de una colega mía, que ya que aún les quedan los últimos restos de purpurina a muchos por el Carnaval, la noticia viene al caso…

Ella se llama Mónica Pulido y fue una de las candidatas a reina del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria en el año 2008; con una característica en especial que hizo que muchos pusieran un grito oscuro en el cielo: ir en silla de ruedas, y despertó en mí una gran admiración hacia ella.

Fue el primer concurso de Carnaval donde participaba una chica en silla de ruedas, supongo que habrá tenido muchos seguidores de familiares y personas allegadas al mundo de la discapacidad; pero bastantes, la mayoría de comentarios y argumentos que oí y leí sobre su hazaña, fueron muy negativos. No llegué a comprender todos esos argumentos, supuse que eran lógicas cuestiones que muchos mostraban sobre el favoritismo o lástima que iban a favorecer para la coronación de Mónica, ya que aún estando en el siglo XXI, esta sociedad sigue sin estar preparada para aceptar que las personas que no tenemos las facultades físicas iguales a lo que entendemos como lo común, sí contemos con los mismos derechos. Este es un claro ejemplo de que existe la discriminación hacia las personas discapacitadas, o si no, por favor, que alguien me diga si en las bases de la gala quedan excluidas las personas con discapacidad.

A pesar de todo, esta mujer valiente, esta mujer sonriente, siguió con su propósito llevando la sonrisa bien ancha: enseñar al mundo que a pesar de padecer una discapacidad que la hace ser diferente al resto de las candidatas normales, todas las personas tenemos los mismos derechos; e iniciativas como las de ella tienen que empezar a ser reconocidas como algo habitual.

A muchos otros no les parecía un concurso justo porque manifestaban que si Mónica quería desfilar en una pasarela, debía de hacerlo en los desfiles para personas discapacitadas… Prefiero pensar que esas personas no saben que aparte de que en Canarias aún no se ha realizado ninguno, los que se han hecho en la Península han sido con el fin de intentar que se promueva la necesidad de las personas que tenemos movilidad reducida de que diseñen ropa que se ajuste a nuestro cuerpo, ya sea personas que necesitan muletas en su vida diaria, que usemos una silla de ruedas, personas de baja estatura… En definitiva, personas que no poseamos los patrones habituales especialmente a la hora de tratar con la ropa.

Está claro que Mónica no buscaba ese fin en su desfile con su traje de Carnaval, por eso no entiendo la poca capacidad de razonamiento de todos esos comentarios negativos sin sentido. El jurado de la gala creo que está compuesto por cinco personas especialistas en la moda y en el mundo del espectáculo… Personas supuestamente escogidas por ser capaces de hacer una valoración justa de todas las candidatas, donde no se juzga su belleza, sino el traje y la gracia de la misma; y eso es lo que se le pide al jurado, para lo que se le paga, y eso es lo que debemos esperar.

Gracias Mónica, por ser como eres, y no olvides seguir con nuestra lucha.

Para finalizar, quería recordar que el próximo lunes día 1 de marzo, a las 21.30 (más o menos) en el canal Cuatro, estrenan el programa “21 días cuidando a un gran dependiente”, de Samanta Villar.

¡¡No se lo pierdan!!, será duro, seguro, pero también conmovedor y espero que remueva muchas conciencias para que las afortunadas personas sanas empiecen a valorar de verdad la inmensa suerte que poseen en sus vidas.

 

Esperamos que dejen comentarios en el blog de Mery, con opiniones, aportaciones, más reivindicaciones, y que ayuden a María a lograr que nuestros mensajes lleguen a abrir las barreras mentales de la sociedad:

http://www.elblogoferoz.com/post/2010/02/24/DISCAPACIDAD-Una-mujer-valiente-una-mujer-sonriente-Por-Maria-Pino-Brumberg.aspx


 

Aprende de tu ogro...

 

Me encanta tener tiempo para escribir, porque significa que por unos momentos voy a estar sola; y eso para mí ya empieza a resultarme cada vez más complicado. Supongo que ese es uno de los motivos por los que tanto me gusta, todos los humanos tenemos esa extraña cualidad: queremos por todos los medios lo que no podemos tener.

Escribo y es como si estuviera hablando en voz baja, porque siempre me ha resultado difícil hablar cuando hay muchas personas presentes. Siempre fui así porque siempre tuve complejos, hablo en pasado porque yo complejos a estas alturas no tengo ninguno; bueno, vale, me ha salido una especie de flotador en la barriga, pero es lo que tiene vivir sentado, y además, me esfuerzo por pensar que así me abriga un poco cuando me meto en el agua fría de la piscina climatizada en la que entreno.

Total, el caso es que aprendí a sacarle jugo a mis defectos y me va mejor desde que dejé de odiarlos. Para mí escribir es hablar sin miedo, con la única excepción de ser muy meticulosa para no hablar más de la cuenta ni pasarme de la raya.

Este último mes no he tenido mucho tiempo para sentarme enfrente de la pantalla tranquilamente. Por muchas cosas, la mayoría por la jodida dependencia. Estos momentos son tan rabiosos y tristes para mí, pero me hacen reaccionar y darme cuenta de muchas cosas… Cosas tan simples como hacerme una pregunta que necesito plasmar aquí: ¿dónde está la conocida “Ley de Dependencia” –Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia-, llamada cuarto pilar del Estado del Bienestar?...

Mi caso, como tantos otros, viene de atrás. Esta ley la solicitó un trabajador social por mí, para ahorrarme el desplazamiento y los papeleos; -gran fallo por mi parte-, me confié, me lavé las manos y no me preocupé por confirmarlo. Me figuré que no tuve ninguna respuesta porque estaba a la cola de España en la aplicación de esta ley, como todos los demás canarios que la hemos solicitado. Hace muchos meses fui yo misma a la Consejería de Bienestar Social de la capital de nuestra Isla, y el elevador para subir las escaleras las personas que no podemos, llevaba averiado dos semanas… Vergonzoso. Pedí el libro de reclamaciones y, para intentar arreglarlo, me dejaron subir por el edificio de al lado, y gracias a que puedo ponerme de pie si me apoyo logré subir, ya que mi silla de ruedas no cabía por el ascensor... Más vergonzoso. Cuando llegué arriba tenía prisa y había mucha cola, me fui indignada, claro, a nadie le gusta que le humillen, y a mí tampoco. Me quejé en un programa de radio y una señora de alto cargo que trabaja en este tema cogió mis datos para informarse sobre mi expediente y supuse que me avisarían porque es lo que me dijeron. De nuevo, fue otro fallo mío por creérmelo.

Y siguen pasando los meses y no he recibido nada… Ninguna llamada. Ninguna carta. Así que, justo en el mes de agosto es cuando me empeño en saber algo. Sí, yo soy así, en plenas vacaciones de los funcionarios. La Consejería no cierra, así que supuse que me contestarían alguno de los cinco días laborables mañaneros, ya que llamé repetidamente. ¡¡Error!!. Nadie cogió el teléfono ni para decirme que no. Por costumbre atáxica, desde pequeña cuando tengo un problema me vuelvo chiquitita, escondo la cabeza cual avestruz, y pido a los que más me quieren que solucionen mis problemas. En este caso mi padre.

He localizado mi expediente, y figuro ser un emigrante retornado. Toma ya. Y yo no lo soy, ¿eh?… Aún así, si lo fuera, nadie se explica porqué no han venido aún a mi casa a valorar mi grado de dependencia. Yo no me preocupé antes porque me dijeron que como tengo un alto grado de discapacidad, pues eso no haría falta. Una vez más, me volví a equivocar. Debí de asegurarme yo.

De los errores se aprende, y ahora parece ser que tratarán de arreglarlo… Eso espero, porque ya va siendo hora…

A mí esta Ley me parece maravillosa, porque refleja la sensibilidad y preocupación de la sociedad hacia unas necesidades, sobre unos problemas humanos derivados en parte de enfermedades o dependencia en el sentido más amplio, y en parte consecuencia del envejecimiento. Me parece genial que se trate de ayudar a las familias que lo necesitamos. Es un claro ejemplo de que al mundo le interesa ser solidario y supone promover otra forma de trabajar por la integración, ya que con ayuda humana y económica intentan que tengamos unas condiciones similares al resto.

Realmente esto es tan falso…Como la sociedad en la que vivimos, está claro.

Desde que se aprobó hasta hoy he recibido numerosos correos y noticias sobre esta ley, que se anunció a BOMBO Y PLATILLO, y fue tanta tanta tanta gente la que la solicitó, que luego parece ser que nadie se pone de acuerdo y las discusiones sobre su aplicación continúan. Existen numerosas dudas sobre la repartición de los pagos entre el Estado Español y las Comunidades Autónomas; no es lo mismo ser un discapacitado madrileño que uno canario… A mí esto me parece flipante. O sea, depende del grado de discapacidad de cada persona, del porcentaje económico destinado en cada comunidad para ayudas sociales y de los criterios de cada una hacia quién es o no dependiente. Sí, han habido casos de personas en silla de ruedas que les deniegan esta ayuda, puede ser que sean capaces de desenvolverse solos, pero esta sociedad no está preparada para otorgarnos la autonomía que por derecho de ser personas debería de darnos.

¿Esta Ley es sólo para las personas mayores o también para los jóvenes que tenemos movilidades reducidísimas y también somos dependientes?, ¿por qué no lo dijeron desde un principio?

¿Cuándo se van a adoptar composturas serias y definitivas que ayuden a las personas con discapacidad a desenvolvernos en la vida diaria?. ¿Cuándo se van a aplicar medidas para fomentar, en lo posible, la independencia y la autonomía personal?

En fin, qué se puede añadir, aplicando estas preguntas la dependencia sería menor, que es de lo que se trata.
 

Esperamos que dejen comentarios en el blog de Mery, con opiniones, aportaciones, más reivindicaciones, y que ayuden a María a lograr que nuestros mensajes lleguen a abrir las barreras mentales de la sociedad:

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