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Tal vez, una de las mayores preocupaciones por parte de los
profesionales del turismo es disponer de una información clara de cómo
se debe tratar a clientes con movilidad y/o comunicación reducidas.
Además de recomendaciones generales, como puede ser el respeto a las
características de cada uno, la normalidad, la apertura al trato y la
naturalidad en la relación, existen otras recomendaciones específicas
que se resumen a continuación y que están tomadas del folleto realizado
por Polibea para el Real Patronato sobre Discapacidad.
PERSONAS QUE CAMINAN DESPACIO Y/O QUE UTILIZAN MULETAS
. En compañía de una persona que camina despacio y/o utiliza muletas,
ajustemos nuestro paso al suyo.
. Evitémosle posibles empujones.
. Ayudémosle si tiene que transportar objetos o paquetes.
. No le separemos de sus muletas.
PERSONAS QUE UTILIZAN SILLA DE RUEDAS.
. Para hablar con una persona que utiliza silla de ruedas, situémonos de
frente y a la misma altura (a ser posible sentados).
. Si desconocemos el manejo de la silla de ruedas, preguntémosle al
usuario cómo ayudarle.
. Dirijámonos a la persona en silla de ruedas y no a su acompañante.
PERSONAS CON DISCAPACIDAD PARA HABLAR.
. Procuremos no ponernos nerviosos si una persona con discapacidad para
hablar se dirige a nosotros.
. Tratemos de comprender, sabiendo que el ritmo y la pronunciación son
distintos a los acostumbrados.
. Si no hemos comprendido lo que nos dice, conviene hacérselo saber para
que utilice otra manera de comunicarnos lo que desea.
. No aparentemos haber comprendido si no ha sido así.
PERSONAS CON DISCAPACIDAD PARA VER.
. Identifiquémonos siempre al dirigirnos a una persona con discapacidad
para ver.
. Si se le ofrece o indica alguna cosa, aclarémosle de qué se trata y en
qué lugar exacto se encuentra.
. Si precisa de nuestra ayuda, ofrezcámosle el brazo y caminemos
ligeramente por delante.
. Advirtámosle de posibles obstáculos que se encuentren a su paso.
. No la dejemos sola, sin advertírselo antes.
PERSONAS CON DISCAPACIDAD PARA OIR.
. Dirijámonos a la persona con discapacidad para oír cuando nos esté
mirando, evitando hacerlo si se encuentra de espalda.
. Si no conocemos la lengua de signos, hablémosle despacio y claramente,
con el rostro bien iluminado.
. Verifiquemos que ha comprendido lo que le tratamos de comunicar.
. En caso de mucha dificultad, podemos escribir aquello que queremos
decirle.
PERSONAS CON LIMITACIONES DE COMPRENSIÓN.
. Seamos naturales y sencillos en nuestra manera de hablar a la persona
con limitaciones de comprensión.
. Respondamos a sus preguntas, asegurándonos de que nos ha comprendido.
. Salvo para cuestiones intelectuales, tratémosle de acuerdo con su
edad.
. Limitemos la ayuda a lo necesario, procurando que se desenvuelva sola
en el resto de las actividades.
. Facilitemos su relación con otras personas.
PERSONAS CON ALTERACIONES DEL COMPORTAMIENTO.
. Seamos discretos en el contacto con personas afectas de discapacidades
para las relaciones personales.
. Evitemos situaciones que puedan generar violencia, como discusiones o
críticas.
. Tratemos de comprender su situación, facilitando siempre su
participación en todas las actividades.
PERSONAS CON OTRAS DISCAPACIDADES
Existen otras discapacidades, algunas de ellas más difíciles de
observar, como pueden ser las relacionadas con la ingestión de
determinados alimentos, o reacciones alérgicas ante la exposición al
aire, al sol o al contacto con algún tipo de material, moquetas o
pinturas, etc. En la relación con estas personas, como para el resto de
las mencionadas, tenemos que preguntarles cómo desean ser tratadas.
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